Cualquier administrador de sistemas, webmaster o encargado de soporte en Chile sabe que mantener una UPS (Unidad de Alimentación Ininterrumpida) para proteger routers, servidores y computadores ante los microcortes de energía es vital. Sin embargo, el almacenamiento clásico de estos equipos ha sido su eslabón más débil: las baterías de plomo-ácido (VRLA) son extremadamente pesadas, duran apenas un par de años y pierden rendimiento con el calor, mientras que las de litio siguen siendo costosas y plantean riesgos de incendio en caso de sobrecarga. En 2026, las baterías de Ion de Sodio (Na-ion) han llegado al rescate de las UPS.
El sodio es uno de los elementos más abundantes del planeta (básicamente se extrae de la sal común), lo que hace que estas baterías sean un 20% más baratas de producir que las de litio. Pero sus ventajas técnicas en el ámbito del respaldo de energía son aún más impresionantes. Ofrecen una vida útil de hasta 4.000 a 8.000 ciclos de carga y descarga sin degradarse, toleran temperaturas extremas de funcionamiento (desde -40°C hasta 60°C sin perder capacidad) y son químicamente estables, lo que significa que el riesgo de fuga térmica o incendio es prácticamente nulo.
Para las salas de servidores y oficinas de administración locales, el despliegue de módulos de ion de sodio que respetan el factor de forma estándar de 12V de plomo-ácido permite actualizar los equipos UPS existentes sin cambiar la infraestructura física, reduciendo el peso de los racks a la mitad y garantizando un respaldo confiable por más de cinco años sin ningún tipo de mantenimiento.














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