En el dinámico ecosistema tecnológico de nuestro país, RoboMotic se posiciona como un verdadero hito. Ubicada en la comuna de Providencia, Santiago, esta empresa no es una simple importadora o comercializadora; es la primera fábrica de drones de Chile. Su misión es clara: diseñar, ensamblar y programar vehículos aéreos no tripulados (UAV) 100% a medida para resolver los “dolores” más complejos de la industria nacional.
A continuación, profundizamos en la historia, los impresionantes desarrollos técnicos y el impacto de esta compañía que está llevando la robótica chilena a las grandes ligas.
De un pasatiempo a la vanguardia robótica: La historia detrás de RoboMotic
La génesis de RoboMotic se remonta a los años 2013 y 2014. Su fundador y CEO, Alberto Munizaga (Ingeniero en Informática Aplicada y Magíster en Ingeniería de Procesos), leyó en una revista tecnológica sobre una persona que había construido un dron en su propia casa. Intrigado y con conocimientos previos en electrónica, comenzó a pedir piezas por AliExpress.
El ensayo y error fue la regla. Munizaga relata que le tomó cerca de dos años lograr armar un equipo que volara de forma autónoma sin estrellarse. En 2016, tras notar el inmenso potencial comercial de estas herramientas, formalizó RoboMotic. Hoy, casi una década después, lidera a un equipo multidisciplinario conformado por ingenieros en automatización, robótica y diseñadores (como Daniel Lagos, Cristóbal y José Manuel Caballero) que desarrollan hasta el 90% de las piezas de manera local, utilizando impresión 3D y cortes de fibra de carbono mediante máquinas CNC.
¿Por qué RoboMotic y no un dron comercial tradicional?
Una pregunta frecuente es en qué se diferencian estos equipos de gigantes comerciales como DJI. Desde RoboMotic lo explican de manera sencilla: “Cuando buscas un dron en el comercio y no lo encuentras, tienes que venir hacia nosotros”.
Mientras que los drones comerciales son excelentes para fotografía o video, fallan cuando se les exige trabajo industrial pesado. Por ejemplo, adaptar un dron comercial para limpiar fachadas suele anular su garantía porque excede su capacidad de carga mecánica (las mangueras de agua son demasiado pesadas). RoboMotic, en cambio, construye la plataforma desde cero pensando específicamente en el peso, la aerodinámica y el propósito del cliente, garantizando seguridad y soporte técnico local inmediato.
El “Hangar” de RoboMotic: Modelos y Especificaciones Técnicas
El catálogo de la empresa desafía los límites de lo que creemos posible en la aviación no tripulada. Aquí destacamos a sus “bestias” tecnológicas:
1. Drone RoboMotic Cart (El Titán de Carga) Diseñado para logística crítica, es capaz de levantar hasta 100 kg de carga útil.
- Tiempo de vuelo: 15 a 20 minutos con carga máxima.
- Peso máximo de despegue: 200 kg (el dron por sí solo pesa 100 kg con baterías).
- Energía: Utiliza 4 baterías de 47.4V (12S) de 66 Amperes.
- Motores y Hélices: 4 motores gigantescos con hélices de 60 pulgadas.
- Costo aproximado: $34.990.000 CLP.
2. RoboMotic VTOL 6000 (Resistencia de Larga Distancia) Un híbrido de despegue vertical (VTOL) y vuelo de ala fija pensado para monitoreos extensos.
- Envergadura (Alas): 6 metros (divididas en piezas para transporte).
- Tiempo de vuelo: De 5 a 10 horas continuas.
- Autonomía: Estanque de combustible de 28 litros.
- Velocidad máxima: 36 metros por segundo (aprox. 130 km/h).
- Capacidad de carga: 20 kg adicionales.
3. RoboMotic Agrícola 440 Destinado al sector agropecuario para fumigación eficiente.
- Capacidad del tanque: 40 litros de líquido.
- Batería: 30.000 mAh (14S), permitiendo vuelos de hasta 10 minutos a máxima carga.
- Eficiencia: Puede cubrir hasta 18.9 hectáreas por hora con una amplitud de aspersión de 7.5 metros. Incorpora radares de distancia a tierra y sistemas RTK de precisión geométrica.
Casos de Éxito: Revolucionando la Minería y la Industria
El verdadero valor de RoboMotic está en sus integraciones de “hardware a medida”. Algunos de sus casos de uso más espectaculares incluyen:
- Muestreo de Agua Extrema en SQM: En las piscinas de salmuera (con concentraciones de sal altísimas), extraer agua solía requerir a dos operarios en un bote a remo, en un proceso riesgoso que tomaba 1 hora y media. RoboMotic creó un dron con una bomba peristáltica (que asegura que el agua corrosiva no toque jamás la electrónica del dron). Con un plan de vuelo automatizado, el dron hace el mismo trabajo sin riesgo humano en solo 7 minutos y 50 segundos.
- Liberación de Líneas Guía en Minería: Antes, para trazar un cable en un rajo minero, los operarios lanzaban neumáticos rodando por los precipicios, un proceso ineficiente y peligroso. RoboMotic adaptó un dron que baja volando y, mediante un botón en el control remoto, libera el perlón (cable guía) en el punto exacto en tan solo 3 minutos.
- Medición de Espesores (Ultrasonido): Han desarrollado drones equipados con brazos robóticos que se acercan a las enormes tolvas de los camiones CAEX o estructuras metálicas y realizan lecturas de espesor del metal para detectar desgaste, evitando que personal deba colgarse de arneses.
Innovación 5G y Reconocimientos
La industria no ha sido indiferente al talento de RoboMotic. Han sido galardonados en la Feria de Innovación de Minera Centinela por sus aportes a la seguridad. Además, en 2021, la compañía fue ganadora del WOM 5G Challenge, concurso apoyado por Corfo, lo que les permitió testear proyectos pioneros como el “Drone in a Box”: estaciones automatizadas donde el dron despega, realiza su misión, vuelve a una caja y se recarga de forma autónoma, controlándolo desde cualquier lugar del mundo a través de redes 5G.
Formando a los “Makers” del Futuro: El Curso de Armado de Drones
RoboMotic no guarda sus secretos bajo llave. Recordando lo difícil que fue aprender en 2013 por la falta de información, la empresa imparte un Curso de Fabricación de Drones intensivo de 3 a 4 días, disponible en modalidad presencial y remota (con envío de materiales a la casa vía Google Meet).
El curso abarca:
- Día 1 (Teoría): Aerodinámica, electrónica de las placas y fundamentos.
- Días 2 y 3 (Ensamblaje): Trabajo directo integrando el chasis (frame), motores, controladores de velocidad (ESC), el cerebro de vuelo y los sistemas de radio.
- Día 4 (Vuelo Real): Las pruebas de campo. Para “graduarse”, los alumnos deben configurar el dron para realizar un giro de 360 grados (flip) en el aire y estabilizarlo sin que caiga.
El éxito de la iniciativa es tal, que incluso realizan cursos cerrados para instituciones como la Armada de Chile, donde capacitan a sus operadores para que entiendan la mecánica interna de los equipos que adquieren y puedan realizarles mantención autónoma.
Conclusión RoboMotic es una prueba tangible de que en Chile se puede hacer I+D (Investigación y Desarrollo) de nivel mundial. Combinando ingeniería de hardware duro, impresión 3D, desarrollo de software y una enorme vocación por resolver problemas reales, esta empresa nos demuestra que el cielo ya no es el límite, sino tan solo el punto de partida.






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